Una cámara de seguridad recogió la imagen de un árbol cayendo justo al lado de una mujer que empuja un carrito. El azar quiso que salieran ilesos, si hubieran pasado unos segundos más tarde, habrían quedado aplastados por sus gruesas ramas. Ocurrió el pasado jueves en la localidad holandesa de Horst, Holanda, en un parque en el que paseaban, a pesar de los fuertes vientos, los protagonistas de una historia que ha quedado en la anécdota, si bien podría haber acabado en tragedia. Eso sí, una anécdota que ya ha dado la vuelta al mundo, gracias a una cámara de vigilancia instalada cerca.

Según informa la cadena Dutch News, los fuertes vientos que han tenido lugar esta última semana en Los Países Bajos han causado graves destrozos humanos y materiales en varias partes del país. El aeropuerto de Schiphol ha estado cerrado en más de una ocasión porque el temporal impedía que los aviones pudieran despegar y aterrizar con total seguridad. Además del tráfico aéreo, muchos de los trayectos ferroviarios también se han visto alterados. En varios puntos del país se han registrado vientos de hasta 160 km/h, y los servicios de emergencia se han visto desbordados, no solo por los árboles y muros que caían, sino también por los escombros y la basura que salía disparada debido a la fuerte tormenta de invierno. Por eso se ha recomendado a la población que no saliera de casa a no ser que fuera absolutamente necesario.