Ha acabado la espera para la familia y los allegados de Jon Bárcena: su cuerpo ha sido encontrado. Y con el hallazgo también se han disipado las esperanzas de encontrar con vida a este montañista de 19 años que desapareció el 30 de diciembre en el monte Gorbea.

Jon Bárcena fue de excursión con unos amigos y les notificó que se encontraba mal y que prefería no seguir. Sus amigos se alarmaron cuando, al regresar al punto de encuentro, constararon que Bárcenas no estaba ahí. Desde entonces se han realizado batidas de vecinos y amigos, que han llegado a reunir hasta 600 personas, para buscarlo. Las autoridades también siguieron con el rastreo. Y hasta la aparición del cuerpo, se creía que lo más probable es que estuviera sumergido en el pantano de Urrunaga.

Pero no ha sido así. En la búsqueda que se organizó el domingo, un voluntario de la Cruz Roja encontró su cuerpo en un bosque de difícil acceso, en la zona de la Chopera, en el término municipal de Legutio (Álava). Rápidamente se dio aviso a la policía y al grupo del cuerpo de buzos que estaba a punto de entrar en el agua. A primera vista, los forenses no han apreciado signos de violencia.

El lugar en el que se ha encontrado el cadáver está muy cerca de una caseta donde a principios de enero se localizaron sus pertenencias (las botas que llevaba puestas en el momento de la desapareción, su mochila y su cartera). De hecho, aquella zona ya había sido "peinada" tanto por voluntarios como por la policía, que no habían visto el cuerpo.

La trágica noticia acaba con casi un mes de búsqueda y de angustia. El 23 de enero, la madre, coincidiendo con el aniversario de su hijo publicó este conmovedor mensaje: "Hoy no sé dónde estás o cómo estás y no puedo encontrarte. Hoy no puedo abrazarte, no puedo estrechar tu cuerpo en mis brazos. Te quiero".