Con el inicio de la desescalada, han vuelto también muchos programas de televisión que se habían suspendido a causa de la pandemia. Uno de ellos es "Está pasando", en Telemadrid, cuya presentadora, Inés Ballester, ha sido una de las afectadas por el coronavirus. La periodista lo pasó realmente mal, ya que permaneció durante 21 días ingresada con una neumonía bilateral como consecuencia del covid-19;.

Para la presentadora, fue incluso peor que cuando tuvo que luchar contra el cáncer de mamá. "Ha sido muy duro por la soledad y el aislamiento. Durante el cáncer siempre estuve muy acompañada por mis familias y amigos, y aquí he tenido que estar 21 días aislada. Echas de menos ese momento en el que alguien te puedan coger la mano, darte conversación...".

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En su vuelta al trabajo, Inés ha vivido una tarde muy especial con una gran sorpresa que no esperaba. La presentadora se ha reencontrado con un grupo de enfermeras y la doctora que estuvieron cuidándola durante su estancia en el Hospital Universitario de la Zarzuela, hasta que recibió el alta. Una redactora del programa se ha desplazado hasta allí e Inés no ha podido evitar emocionarse al saber de quienes se trataban.

Con la voz entrecortada, la periodista ha reconocido que no sabía quienes eran aquellas sanitarias que en todo momento estuvieron a su lado, pero porque realmente "era difícil identificarlas con todo lo que llevaban encima".

Antes de dirigirlas un mensaje de agradecimiento, ha querido pedirlas disculpas porque "no he sido una buena paciente". "Me revolvía contra todo y han tenido mucha paciencia.

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El personal sanitario que atendió a la periodista ha contado algunas anécdotas de su estancia, como que le era difícil seguir al dieta y siempre tenía hambre de ganchitos y aceitunas. Ballester, por su parte, solo ha tenido palabras de elogios para ellas: "Estas chicas han sido mi salvavidas".