Su muerte, un misterio

La familia de Romy Schneider, muy enfadada con la nueva película de la vida de la actriz

En la película '3 noches en Quiberon' se presenta a la actriz como alguien desequilibrado y con problemas con el alcohol

1 / 7

1 / 7

4.Romy Schneider. Una gran pérdida

2 / 7

1.Romy Schneider. Llena de misterio

3 / 7

Sarah Biasi.  La película de la polémica

4 / 7

3 días en quiberon.  Todo falso

5 / 7

3 noches en Quiberon. Su hijo fallecido

6 / 7

Romy Schneider. El llamamiento

Más Sobre...

Actrices famosas Muertes y fallecimientos de famosos Famosos adictos a las drogas

Actualizado a

El 29 de mayo de 1982 la mítica actriz franco- alemana Romy Schneider, de apenas 43 años, era encontrada sin vida en la cama de su apartamento de París. A día de hoy, las causas de su muerte siguen siendo todo un misterio, principalmente porque nunca llegó a realizarse una autopsia. Mientras algunos hablan de una crisis cardíaca producida por el estrés, otros apuntan a que fue un suicidio tras haber ingerido varias pastillas y alcohol, en un coctel que acabaría siendo mortal.

Son 36 los años que han pasado desde el trágico suceso y ahora la realizadora alemana Emily Atef ha decidido recrear los últimos meses de vida de la que encarnó en la gran pantalla a Sissi emperatriz, en una película que ya está dando mucho de que hablar.

Relacionado con esta noticia

Bajo el título 3 noches en Quiberon el film habla de los tres días que la actriz pasó en un spa de lujo en la localidad francesa de Quiberon, lugar dónde concedió su última entrevista a la revista alemana Stern. A pesar de ser muy aclamada en el Festival de Berlín, no ha sido vista con buenos ojos por parte de al familia de la actriz.

Cuando Romy fallecía, su hija y ahora actriz de renombre Sarah Biasi apenas tenía cinco años y ha sido ella la que ha manifestado su descontento en una radio francesa. "Es totalmente falso. Mi madre nunca ha sido alcohólica, todos los directores y actores que han trabajado con ella pueden confirmarlo”, aseguraba indignada ante las insinuaciones sobre el presunto alcoholismo y desequilibrio psíquico de su madre mostrados en el film.

Me quedé escandalizada, especialmente porque creo que la gente que vaya a ver esta película no verá una película sobre mi madre, no verá una película sobre Romy Schneider”, decía. En cuanto al lujoso spa al que acudía la actriz, que en realidad sería un centro de desintoxicación, su hija explicaba que no era más que un lugar dónde su madre acudía cada año a relajarse y a ponerse en forma, como hacían tantas otras actrices de la época.

La narración se ubica en el invierno de 1981, pocos meses antes de que el hijo de 14 años de Schneider, David Meyen, falleciera en un trágico accidente que la sumaría en una depresión que la acompañaría hasta el fin de sus días. “Me quedé en shock con la escena en la que, ebria, rechaza coger el teléfono a su hijo. Cada vez que David llamaba, en cualquier momento, ella cogía inmediatamente el teléfono”, explicaba la hermana del fallecido.

Ahora, indignados, Biasi y su marido acababan por hacer un llamamiento a los espectadores: “Pedimos a la gente que deje de ganar dinero vendiendo mentiras”. Una película que con el “Tengo 42 años, soy una mujer infeliz y me llamo Romy Schneider” como punto de partida, llamará la atención de más de un curioso.

Noticias relacionadas

Te puede interesar...

Loading...

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de Lecturas?