Desde prácticamente el inicio de la pandemia, científicos e ingenieros de la Universidad Carnegie Mellon se pusieron a trabajar en el desarrollo de una aplicación web que, por medio del micrófono del ordenador (o teléfono móvil), pudiera analizar la voz y las tos del usuario e "intentar determinar" qué probabilidades hay de que estuviera infectado con el coronavirus.

Este equipo pretendía desarrollar un modelo de inteligencia artificial que pudiera detectar la presencia del virus en pacientes, a simple vista, asintomáticos. Algo que ayudaría en gran medida a frenar posibles contagios. Como explica Stella Luna, creadora y directora de Pentaquark Consulting, al diario NIUS, la inteligencia artificial puede jugar un gran papel en la detección precoz de coronavirus.

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"Se ha descubierto que cuando la gente tiene COVID, su rango de voz esta en una cierta longitud de onda. Y eso se puede detectar con técnicas de inteligencia artificial", cuenta esta empresaria cuya empresa aplica técnicas de inteligencia artificial a diferentes campos de acción.

La idea, según Stella, sería crear una maquina "entrenada para distinguir la longitud de onda que produce la COVID-19 en la voz". Para lo que habría que introducir en ella muchos registros de voces de cuantos más pacientes mejor, con datos sobre quiénes tenían COVID. La técnica encuentra un patrón que se repiten en quienes padecían la infección, y "cuando se introduce una nueva muestra, la tecnología la compara con todas las miles que tiene y puede encontrar ese patrón en el nuevo paciente".

La voz no es el único arma que podría usarse para la detección, el diagnóstico de COVID-19 se está haciendo gracias al estudio de radiografías, incluso en España. Una técnica que empezó en Estados Unidos cuando se entrenó al sistema con radiografías de más de 900 pacientes. El algoritmo identificó correctamente a 17 de 25 pacientes que habían dado positivo en Covid-19, pero que presentaban radiografías aparentemente normales.

Radiografía