La Policía Nacional detuvo a un hombre que había transformado la estructura de un coche para poder venderlo como si fuera un Ferrari. Para ello, manipuló la carrocería, así como los elementos esenciales para que a simple vista se pareciera a este tipo de deportivos.


Llegó incluso a piratear los logotipos de la famosa marca italiana que colocó en diversas partes del vehículo para darle más veracidad a su producto, esperando que ningún posible comprador se diera cuenta del engaño. Pero no pudo realizar la esperada compra, porque la policía entró en acción antes de que pudiera realizar cualquier tipo de transacción. Esto puso a salvo a más de un candoroso cliente que tal vez habría adquirido la antigualla creyendo que se llevaban una joya del automovilismo.


El infractor, un hombre de 43 años, trató de buscar clientes anunciándose en un conocido portal de venta por internet, pensando que nadie se daría cuenta de que el coche que ofrecía en venta, un viejo Pontiac, solo tenía en común con el deportivo de gama alta el color de su carrocería.
Todo comenzó cuando el Grupo de Delincuencia Especializada de la Policía Nacional recibió información sobre el presunto estafador. Los agentes, tras corroborar los hechos, se presentaron en un taller de Torrellano (Elche) donde procedieron a la incautación del auto y al arresto del responsable. El hombre fue puesto en libertad tras prestar declaración en dependencias policiales como presunto autor de un delito contra la propiedad industrial.