El ‘combate’ entre un gato y su dueño se ha viralizado en redes por lo gracioso y surrealista que resulta. La curiosa escena tenía lugar cuando la televisión holandesa NTR hacía una visita a la casa del doctor polaco Jerzy Targalski, reputado historiador y ex activista anticomunista.

Artículo relacionado

La cadena entrevistaba a Targalski, que hacía un análisis sobre la polémica reforma del Tribunal Supremo de Polonia, que ha cesado a 27 de 72 de sus miembros. Mientras se encontraba en la ardua tarea de responder, uno de sus dos gatos decidía que había llegado su momento de gloria. Así pues, el felino llamado Lisio se dedicaba a trepar por la espalda de su dueño mientras este hablaba y se posaba en sus hombros, como si el historiador no estuviera haciendo nada importante.

Sin embargo, tenemos que admitir que el doctor es todo un profesional o que por lo menos está muy acostumbrado a que se den este tipo de incursiones en sus discursos, porque él seguía con lo suyo. Eso sí, cuando el animalito le tapaba los ojos con la cola, muy estoicamente la apartaba y seguía hablando sobre la influencia del servicio de inteligencia polaco en el gobierno del país. Era entonces cuando el gato se ponía a lamerle la oreja y segundos después termina la grabación.

El culpable de que la divertida escena haya salido a la luz es Rudy Bouma, reportero de la cadena. Y es que tal y como lo explicaba en un segundo tuit, en la versión final el equipo decidió omitir la escena del minino... Una pena.

Publicada el pasado 7 de julio, la grabación corría en redes como la pólvora y a día de hoy acumula miles de reacciones. No nos engañemos: no hay nada que a los humanos nos haga más gracia que los vídeos de animales y bebés haciendo apariciones estelares de este estilo.

Parece ser que a Lisio le gusta salir en la tele tanto como a su dueño y no su primera incursión en la pequeña pantalla. Hace unos días irrumpía otra entrevista, pero de una forma menos estrepitosa… Aunque claro, la grabación acababa en Youtube. Y es que si uno se fija en el fondo de la habitación, el historiador tiene un retrato un tanto curiosa de su mascota, dándonos a entender no solo que es amante de los gatos, sino que Lisio tiene mucho poder en casa.