La crisis del coronavirus ha obligado a cancelar muchos planes: fiestas, celebraciones de cumpleaños, bodas, comuniones... También ha obligado a modificar la forma de relacionarse al tener que guardar una distancia social y evitar, de este modo, cualquier posible vía de contagio.

Sin embargo, cuando se trata de amor, parece que ni el COVID-19 es capaz de hacerle sombra al sentimiento que mueve el mundo. Y, así, la historia de amor que han protagonizado dos jóvenes neoyorquinos, Jeremy Cohen y Tori Cignarella, podría ser digna de protagonizar una película al más puro estilo de Hollywood.

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Jeremy, fotógrafo de profesión, se pasaba los días observando las azoteas y haciendo fotos de los edificios cercanos y de cómo sus vecinos llevaban la cuarentena, hasta que en uno de sus momentos de trabajo descubrió a Tori. Ella bailaba en su azotea y quedó cautivado desde el momento en que la vio.

El fotógrafo Jerrmy Cohen
@jermcohen

En tiempos anteriores a la cuarentena, Jeremy hubiera actuado de otra manera para contactar con ella, pero supo adaptarse a las circunstancias de aislamiento para conseguir su contacto. Por medio de un dron, adjuntó en una nota su número de teléfono y le pidió poder hablar con ella. “Tiempos desesperados requieren de medidas desesperadas”, como dice el propio Jeremy.

Con ayuda de la compañera de piso de Tori, organizaron una primera cita en la que ambos hablaron por Facetime mientras cenaban y bebían vino a distancia. Jeremy ha querido compartir cada una de las etapas de este noviazgo en tiempos de coronavirus por medio de su cuenta de Instagram.

Los dos jóvenes conectaron y se animaron para una segunda cita, en la que Jeremy -ni corto ni perezoso- se introdujo en una burbuja de plástico para buscar a Tori y así pasear juntos por las calles de Nueva York.