Una de las condiciones más crueles de la enfermedad que causa el coronavirus es la gran soledad que siente el paciente. El temor lógico al contagio obliga a su aislamiento, lo que incluye también permanecer separado de sus familiares más queridos que, por otro lado, también sufren por no poder esta ayudando y acompañado al enfermo en momentos tan duros.

En los hospitales son muy conscientes de esta situación y, por eso, han intentado que la información pudiese llegar entre un lado y el otro. Para ello, han surgido figuras como el Grupo de Apoyo a la Familias, del Hospital Universitario Gregorio Marañón, como recoge el diario ABC.

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Formado por un grupo de enfermeras del propio hospital, y conocidas como los "chalecos amarillos", han sido una figura fundamental, nexo de unión entre pacientes y familiares, ya que muchos de estos últimos no sabían donde se habían llevado a los enfermos una vez que habían llegado a urgencias.

Eso grupo de apoyo ha tenido muchas tareas, una de las más principales ha sido ofrecer información sobre la situación clínica de los enfermos de COVID-19. Se han encargado de atender multitud de llamadas telefónicas que demandaban algo de información por parte de las familias, así como tener contacto con los pacientes.

Estas profesionales sanitarias han intentado llevar algo de confort a todos esos familiares angustiados durante la pandemia, para lo que también se personaban en las plantas para recabar toda la información posible

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También se han estado encargando de recoger enseres como peines, cepillos de dientes, libros o hasta ordenadores que los pacientes pedían a sus familias para que se los entregaran allí donde estaban ingresados. Además de servir de nexo de unión entre los compañeros que están trabajando en las planta del mismo hospital y los familiares.

Por si fuera poco, habilitaron un correo electrónico, donde llegaron cartas, dibujos, poemas, dedicatorias tanto de familiares como de personas anónimas, destinados a todos esos pacientes de coronavirus que los estaban pasando realmente mal y necesitaban un dosis de optimismo.

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