Un mujer de San Luis de Potosí, en México, ha llenado la ciudad de enormes carteles, similares a los anuncios de vallas publicitarias, en los que le informa a Carlos Orozco, su irresponsable amante, y de paso a toda la ciudad, de que el test de embarazo dio positivo. También advierte de que el seductor Carlos, ajeno a sus responsabilidades fecundatorias, la ha bloqueado en el móvil y en Facebook, evitando cualquier contacto con ella.

¡Se busca! Carlos Orozco, dio positiva la prueba. Estoy embarazada”, reza el enorme cartel. “Me bloqueó del Facebook y del celular. Atentamente, tu amiga (como me presentabas)”. Al lado aparece una foto del donjuán, con camisa de cuadros y sombrero de ala ancha.

Todo San Luis de Potosí está pendiente del desenlace de la historia entre Carlos Orozco y su novia, pero el asunto ha traspasado fronteras. Muchos de los ciudadanos se han solidarizado con la repudiada dama y, para tormento de Orozco, han subido a Twitter y a Facebook fotos de los monumentales mensajes de agravio, que se ha extendido por las redes como la pólvora. La anécdota ha trascendido el ámbito local, Carlos no va a tener dónde esconderse, pues el mensaje de reproche de su exnovia ha recorrido ya medio mundo.

No es la primera vez que en México se recurre a este medio para denunciar una desaparición o una fuga de este tipo. O para hacer comunicados de otra índole, política y social. Es una forma más vistosa que la típica pintada con spray de pintura que durante generaciones ha servido como medio de denuncia en todas partes del mundo.