Les ofrecían 18.000 euros

Así captaban a turistas británicos para inventar denuncias falsas por intoxicación en Mallorca

Una red organizada que podría haber estafado hasta 60 millones de euros a hoteles españoles desde 2014

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Mallorca

Durante años, una trama criminal convencía a turistas británicos de que presentaran denuncias falsas por intoxiación. Así conseguían indemnizaciones de las cadenas hoteleras que les permitían embolsarse grandes cantidades de dinero.

El juzgado número 2 de Palma, Mallorca ha levantado el secreto de sumario sobre el caso de las presuntas indeminazaciones alimentarias falsas y ha revelado que se trataba de una red organizada que podría haber estafado hasta 60 millones de euros a hoteles españoles desde 2014.

Los despechos de abogados les ofrecían a los turistas ganar hasta 18.000 euros netos (eso era el 40% del total de la indemnización, pues los abogados se quedaban el 60%), les garantizaban un 98% de posibilidades de éxito y sólo les cobraban si obtenían el dinero. Esta picaresca sedujo, según las investigaciones, hasta 800 turistas que presentaron reclamaciones mediante 77 despachos de abogados diferentes. De todos los reclamantes, tan solo 38 acudieron al médico.

Los turistas eran contactados por "captores", que eran el eslabón más bajo de la trama criminal. Solían ser de origen británico y abordaban a los viajeros en la calle para ofrecerles su plan. Por cada denuncia conseguida, se embolsaban 115 euros. Ellos eran controlados por las dos mujeres que gestionaban la trama en Mallorca, una madre y una hija. Y, después, habían dos hombres que se encargaban del entramado en Reino Unido.

La legislación inglesa es bastante laxa a la hora de reunir pruebas para demostrar una intoxicación alimentaria, por lo que abogados con poca ética se aprovechaban de esta situación. Les prometían a sus clientes que podían sacar mucho dinero por ello.

En total hay siete detenidos por esta trama. Las propias empresas hoteleras, al ver que las denuncias se multiplicaban, recurrieron a detectives privados que descubrieron cómo se captaba a los turistas en plena calle para ofrecerles que se inventaran enfermedades gástricas. Estos, en muchos casos, presentaban las denuncias hasta dos años después. Las empresas turísticas denunciaron la situación.

Una cadena hotelera, según destaca el diario El País, recibió 273 reclamaciones de 700 personas desde enero de 2016. El coste supone 4,5 millones de euros y un incremento de un 700% frente a años anteriores.

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