Los lunes no son los días más alegres del año: volver al trabajo, tras el descanso del fin de semana suele hacerse cuesta arriba para muchos. Pero hay un lunes que resulta especialmente difícil de afrontar y es precisamente este.

Según una fórmula matemática, hoy, 15 de enero, nos encontramos ante el día más triste de 2018. El psicólogo británico Cliff Arnall calculó en 2005 que el tercer lunes de enero se convertiría en el más tristón del calendario. Llevó a cabo este estudio para la campaña de una agencia de viajes que pretendía promocionar escapadas para alejar la tristeza y sus predicciones se convirtieron en un fenómeno viral.

¿Las razones? El psicólogo apuntaba la confluencia de diferentes variantes. El clima frío, la siempre difícil cuesta de enero, el final de las fiestas navideñas y el incumplimiento de los propósitos navideños serían las principales causas que provocan que durante esta jornada no estemos, precisamente, "como unas castañuelas".

De todas formas, los detractores del famoso lunes de la tristeza, advierten que es necesario no dejarse sugestionar por esta fecha. De hecho, varios especialistas califican de pseudociencia el cálculo realizado por Arnall y aseguran que tiene que ver más con razones publicitarias que psicológicas. Es cierto que en invierno aumentan los síntomas depresivos, pero estos no tienen que darse concretamente en este día.

Para los que crean que están experimentado un bajón en su estado de ánimo -ya sea este lunes o cualquier otro día-, se recomienda combatir la triste fecha sociabilizando, dándose algún que otro capricho, realizando ejercicio o haciendo alguna actividad que nos gusta. O, simplemente, siendo consciente de lo que ocurre y darse un poco de espacio para la introspección y la reflexión.