Para un nutrido grupo de espectadores, Ruth Gabriel fue, es y será siempre una de las actrices infantiles del mítico 'Barrio Sésamo'. Pero después de aquella etapa profesional, la actriz se consolidó como uno de los más importantes talentos interpretativos de nuestro país. No en vano, su papel de prostituta en 'Días contados', película por la que fue premiada con Goya en 1994, sigue estremeciendo aún hoy en día.

Ahora, la intérprete ha tenido un bello gesto con los sanitarios​ que luchan en primera línea frente al coronavirus, haciéndoles llegar su premio con un mensaje de admiración y agradecimiento por el trabajo que desarrollan cada día.

Artículo relacionado

Lo cierto es que no se trata de la primera persona que dona temporalmente su galardón para que sirva de revulsivo a las personas que están enfermas pero también a los médicos y personal que les atiende. La primera fue la directora de cine Isabel de Ocampo, en una conmovedora iniciativa a través de las redes sociales.

En esa ocasión, Ruth ha contado con una cómplice, su amiga y compañera de profesión Clara Alvarado (protagonista de la serie 'La Casa de Papel'), que está trabajando de enfermera en el Hospital de Cantoblanco de La Paz en Madrid, prácticamente desde que comenzó la crisis por el COVID-19.

Artículo relacionado

Con su colaboración, organizaron el operativo y el "cabezón" pudo llegar al centro hospitalario, previa tareas de desinfección y limpieza exhaustivas. Además, la propia Clara ha grabado los vídeos que muestran el cálido recibimiento que ha tenido el premio, que ha paseado en silla de ruedas, tanto dentro como fuera del hospital, y en medio de aplausos. Como buenos fans, muchos de los trabajadores del centro no se han podido resistir a hacerse una foto con el 'simpático' Goya de Ruth.

A través del divertido vídeo que ha compartido en redes, Ruth ha mandado mensaje de agradecimiento a todo el gremio sanitario con unas sentidas palabras: "Un premio se da con admiración, con dedicación y con absoluto respeto. Gracias por vuestra entrega".

Como detalle simpático, el Goya tenía su propia mascarilla de color blanco, que no hay que olvidarse de seguir las medidas de seguridad.