Estoy comparando mi confinamiento con los tres meses que viví en ‘GH VIP’. Sé que no tiene nada que ver, pero al fin y al cabo es un encierro. El primero, voluntario. Y este, por la obligación que yo me he impuesto de seguir con el protocolo que me recomiendan. Lo he dicho muchas veces y voy a volver a repetirlo.

Artículo relacionado

El miedo por lo que me pase a mí se fue hace mucho tiempo. Pero crearle una preocupación innecesaria a mi familia me paraliza, porque me niego a revestirles de un problema añadido al que estamos pasando. En la casa, no tenía contacto con el exterior. Y eso me creaba ansiedad y tranquilidad al mismo tiempo. Vivíamos en una burbuja y los ataques del exterior nos llegaban muy de lejos, a través del muro que nos salvaba de la realidad. Ahora estamos encerrados, pero no incomunicados. Y eso, aunque os parezca extraño, nos hace más vulnerables al miedo.