He convivido con él muchos meses y la pena y el dolor no se pueden ocultar tanto tiempo. Le he oído llorar por la noche alguna vez y pasear por el jardín perdido. No sé quién empezó esta guerra, pero en este momento me da lo mismo. Creo que ninguna batalla merece la pena por los cadáveres que deja en el camino. Y en este caso ha habido daños a niños, que considero innecesarios. No sé qué quiere ganar Rocío Carrasco en los tribunales, pero sí sé lo que se está perdiendo. Y es irrecuperable. Antonio David está perdiendo fuerzas y sus hijos la esperanza de que algún día puedan vivir sin verse en esos largos y tristes paseos por los juzgados. David ha vuelto a la tele y, según él, poco preparado para la batalla diaria. Pero en estos momentos lo necesita y va a por todas.

Una niña fuerte

El tiempo de paro, donde Olga ha estado tirando de la economía familiar, lo ha dejado muy desgastado. Y ahora comienza otra lucha con la participación de su hija Rocío en ‘Supervivientes. Ella llega a la isla rodeada de polémicas, y eso no ayuda para mantener la cabeza en un concurso de mucha dureza física y mental, aunque me dicen que esta niña se ha hecho muy fuerte después de una adolescencia llena de obstáculos para vivirla en plenitud.

Una batalla para Rocío

Me producen mucho rechazo los comentarios sobre si Antonio David está utilizando a su hija para sanear la economía familiar. Es cierto que se ha extraviado mucho dando bandazos sin tregua en los platós, pero siempre ha estado activo y se ha ocupado de su familia. Lo bueno en la defensa de Ro es que él sabe de qué va esto. Cuando participas en un reality, todos tus enemigos salen a flote. Pero lo bueno es saber que, a pesar de esto, hay que tener la fuerza de cumplir tus sueños y tus retos. La mayoría de nuestros detractores no tienen ese talante de pisar por encima de los cristales rotos que te ponen en el camino. Espero que no se tambalee y aguante. Ese sería su mayor premio. Creo que Ro merece ganar alguna batalla, y ahora tiene esa oportunidad. Y ojalá, también, algo se mueva dentro de Rocío Carrasco, su madre, y desconecte Netflix para ver a su hija vivir una aventura apasionante. Para la niña sería su mayor premio.