Hay cosas y actitudes que me sacan de quicio. Sobre todo los que van de puros y críticos con nuestro trabajo, pero luego se ponen el traje de faena y se sientan a disparar a bocajarro. Entonces, yo me vengo arriba y sale la francotiradora que llevo dentro. Me muevo con frikis, perdedores, ansiosos de tele. Pero algunos van de frente, y eso me hace sentir cierto respeto por ellos. Lo que no soporto es a los puristas que vomitan en baños ajenos y culpan al siguiente.

Un Personaje sin colorear

Hablo de Carlos Lozano, un oportunista, un gladiador de la mentira y experto artesano del lavamanos que quiere vendernos. Cuando desaparece, lo encuentra siempre el equipo de ‘Deluxe’. Su negocio hace mucho tiempo que es parir en directo sus cloacas con la madre de su hija y esa novia de entradas y salidas en su vida, que vende como un comerciante avezado. Lozano va de educado y es muy chusco en sus comentarios. Tiene gestos de caballero, pero no puede evitar que le salgan los del barrio de los seductores de saldo. Juega al guiño del éxito con la mueca del fracaso, y se le nota. Es un personaje sin colorear, perdido en sus propios dibujos sin forma. Su lenguaje, cuando habla de sus mujeres, rechina. Expele un machismo y un desprecio que me mueve y me agita contra él. El espectáculo que vi el sábado me pareció de culebrón barato y esperpéntico. Una novia o ex, ya no lo sé, vestida de inca y un machote sentado en plató escupiendo sus miserias sin el más mínimo pudor. Al final quedó claro, al menos para mí, que los tres han creado una sociedad limitada donde el ingreso es lo importante y ponen a disposición de este fin todo lo que haga falta para seguir aumentándolo. Carlos Lozano se sienta en los platós queriendo poner diferencias entre él y otros. Pero, lamentablemente, ya ha quedado claro que, por mucho que alquile disfraces para el engaño, es obvio que se equivoca de talla y eso le delata. Así que espero con cierta curiosidad la nueva entrega de material de estos vendedores de mercadillo de alcobas. Estoy segura de que no nos harán esperar mucho, si la oferta les encaja.