Corte y confección

La herencia envenenada de Carmen Franco

Carmen Martínez-Bordiú

28 de febrero de 2018, 15:11 | Actualizado a

A Carmen Martínez-Bordiu Franco el título de duquesa de Franco le va a traer más disgustos que alegrías. La ley señala que, como primogénita, tiene derecho a heredar el ducado que el rey Juan Carlos concedió a Carmen Franco Polo días después de su proclamación como rey o, lo que es lo mismo, poco después de la muerte de Francisco Franco Bahamonde, un jefe de Estado modelo dictador que murió hace 42 años. Carmencita podría ceder el derecho al título a su hermano Francisco Franco, pero la titularidad podría revocarse en el plazo de 30 años sí Luis Alfonso de Borbón o Cynthia Rossi consideraran que su madre les habría privado de esa herencia. Una reclamación que también podría llevar a cabo la segunda hija de Carmen Franco, Mariola Martínez-Bordiu, y sus hijos. De momento, los Franco tienen que digerir la decisión del grupo parlamentario Unidos Podemos que ha solicitado que el Gobierno paralice la transmisión del ducado de Franco y que, una vez denegada la petición de sucesión, se proceda a la derogación del título por consideran que perpetúa la memoria del dictador.

La liberal Carmencita, que no olvidemos prefirió renunciar al título de duquesa de Cádiz que seguir casada con Alfonso de Borbón, hizo hace algunos años un pacto con su hermano para que éste, a la muerte de su madre, recibiera el título de duque de Franco a cambio de ceder a su hermana mayor el marquesado de Villaverde que Francis Franco heredó a la muerte de su padre, en 1998, cuando aún estaba en vigor la anterior ley de sucesión que daba prioridad a los varones. Francisco Franco Martínez Bordiu, a quien alteraron el orden de los apellidos para preservar la dinastía, también se hizo en 1988 con el Señorío de Meirás, un título que el rey Juan Carlos concedió a su abuela Carmen Polo, ya que fue el único de su familia, con el consentimiento de su madre, entonces única heredera, que reclamó el título.

Carmen Martínez-Bordiu y sus hermanos andan ahora en negociaciones para el reparto de la herencia de su madre, con un pacto de silencio para que nadie ponga en duda el origen de la fortuna. No lo han conseguido, la sombra de Franco es aún muy alargada. De momento han sacado a la venta el Pazo de Meirás por ocho millones de euros pero no parece que la venta sea fácil, no por el precio sino porque la Diputación de A Coruña ha emitido un dictamen que demuestra que, en 1941, se simuló un contrato de compraventa para escriturar el pazo a nombre de Francisco Franco. Así que no solo piden que los Franco lo devuelvan a Galicia; además pueden impedir la venta quizá no legalmente pero sí en la práctica: ¿Quién va a pagar ocho millones por una propiedad envenenada? Tan envenenada con la sucesión del ducado de Franco.

Desde 2006 cuando cambió la ley de sucesión de títulos nobiliarios son los primogénitos, independientemente del sexo, los que heredan la distinción. En algunas familias ese cambio provocó graves conflictos, toda vez que el varón que esperaba heredarse vio postergado por su hermana mayor. Tal es el caso de Adolfo Suárez Illana que ya se veía duque tuvo que aceptar, tras la muerte de su padre que fuera su sobrina Alejandra quien se hiciera con el título como hija mayor de la fallecida Mariam Suárez, primogénita del presidente del Gobierno. En otras familias, sin embargo, en las que reinaba la armonía y el amor fraterno, se ha dado el caso de que la primogénita ha cedido el título al hermano varón. Eso es lo que hizo Mercedes Milá ( y luego, sus hermanas Clementina y Reyes) al renunciar a sus derechos sobre el condado de Montseny para que fuera su hermano José María, el cuarto hijo de la familia, quien recibiera el título respetando, quizá, los deseos de su padre y sobre todo actuando con generosidad habida cuenta de que las tres hermanas carecen de descendencia y finalmente serían los hijos del mayor de sus hermanos varones (el otro el Lorenzo, el periodista) quienes acabarían heredando el título del abuelo.

Agatha Ruiz de la Prada, que en la actualidad ostenta los títulos de marquesa de Castelldorrius y baronesa de Sant Pau, disputó a sus tíos maternos el derecho a esos honores al considerar que, según la nueva ley, le hubieran correspondido a su madre Isabel de Senmenat, ya fallecida. La diseñadora ganó la batalla pero, como ha reconocido, ganó los títulos y perdió el contacto con la familia.

Loading...

¿Deseas dejar de recibir las noticias más destacadas de Lecturas?