En este nueva edición de Supervivientes nadie conoce a nadie. Ni siquiera los propios concursantes que llevan días encerrados en un resort. La señora, el de los ojos azules, el chico este alto, el fuertecito, el que no calla y ¿cómo se escribe Yiya? En cuestión de pocos minutos, los supervivientes desplegaron un abanico de eufemismos para intentar nominar a sus compañeros. Ya no hace falta tirar por la eterna excusa de no tener argumentos en contra, es que ahora ni siquiera saben sus nombres. Me dirás a mí qué concurso nos espera en los primeros días de convivencia con este plantel. Claro que llamar ‘esa señora’ a Vicky Larraz y quedarte tan tranquilo es una ofensa de tal calibre que debería recibir nominación disciplinaria.

Artículo relacionado

Con todo y pese a los olvidos, más que comprensibles, por otra parte, el arranque nos dio todo lo que merecemos. Fani tirándose del helicóptero por Christofer y confesando que no puede ya más con tanta bromita y tanta referencia a su infidelidad. Rocío Flores sorprendiendo, o no tanto, con una espontaneidad que levanta cualquier gala. ¡Qué ganas de verla a la gresca con Yiya! Alejandro Reyes convertido, sin duda, en la gran revelación del reality. ¿Pero dónde estaba escondido este portento de la expresión facial? Sus instantes antes de saltar al mar son lo mejor que ha hecho nunca Jim Carrey. ¿Y los musculitos? Pues ahí están, haciéndose por el momento un Darek en 'GH VIP'. Eso sí, alegran la vista y la noche, que fue larga.

Mediaset ha encontrado en el éxito de 'La isla de las tentaciones' su excusa perfecta para recuperar los realities de anónimos incluso entre los de famosos. Poco importa si intentan encontrar los pies al gato para justificar su celebridad, lo de anoche fue una vuelta a los orígenes del formato. Nadie, a excepción de Vicky Larraz -abriendo mucho la manga, claro- ostenta ningún tipo de carrera profesional o mediática demasiado reseñable. Y sinceramente, poco importa. La repercusión de Fani, Fiama o Andrea y la victoria de Gianmarco en 'El tiempo del descuento' así lo demuestran. En el caso de los realities, es el formato el que prima sobre los nombres. Aunque eso no quita que echemos de menos un fichaje potente de última hora. ¿Qué estará haciendo Cristina Cifuentes ahora mismo?

Corre el riesgo 'Supervivientes' de tropezar en la piedra de 'Tu cara me suena'. Claro que llenar un talent de ‘caras conocidas’ con un puñado de concursantes anónimos puede que sea un salto demasiado arriesgado. Bien, desde luego, no les fue. Puede que la señora, el alto, el fuerte, la de la peluca y el de los ojos azules no tengan muy claro quién es quién en su propio concurso. Puede que tampoco lo tengamos nosotros. Y puede, en realidad, que tampoco importe. Con que nos quitemos de encima a Jose Antonio Aviles lo antes posible, todo irá bien. Incluso con Yiya, sí. Incluso con ella.