No era una vuelta sencilla. Tras la indiferencia de la ‘resaca’ de la última edición -¿qué ha sido de sus participantes?-, 'Operación Triunfo' anunciaba hace unos meses un nuevo regreso. Y van ya… Eso sí, nuevo jurado, nueva mecánica, nuevos concursantes y una Noemí Galera que sigue sosteniendo el peso del formato sobre sus hombros. Sin ella, la verdad, nada sería como es ahora. Pero al grano, que me pierdo. ‘OT’ volvió al más puro estilo ‘OT’: una gala sin mucho ritmo, un público más que entregado y unas redes sociales que se lo pasaron mejor que los propios concursantes. Sin twitter, las cuatro largas horas de gala se hubiesen hecho un tanto insoportables.

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Han sido listos en la factoría Gestmusic a la hora de armar esta nueva edición. Saben que girar hacia una positividad generalizada es siempre un reclamo para un formato que termina viviéndose como un reality. Saben que no solo los concursantes deben ofrecer algo más que voz y entonación si esperan repetir el éxito de la edición de Amaia. Saben que, en la última de las entregas, fueron muchos los flecos que necesitaban ser pulidos y parece que lo han logrado bastante. Empezando por una pieza fundamental: el jurado. No solo regresa Nina, icono de 'OT' para los que ya tenemos unos añitos, sino que han encontrado en Natalia Jiménez a su estrella absoluta. Ni rastro de la ‘maldad’ de Mónica Naranjo o el sopor de Ana Torroja. La cantante brilla sola a golpe de espontaneidad, ganándose ya el corazoncito de los twitteros. Que no es poco.

Logró anoche OT, con su falta de ritmo en el directo, sus pausas interminables en el sofá y su complicada nueva mecánica, darle un aire fresco a la noche del domingo. Claro que en Telecinco teníamos, una vez más, a Adara y Gianmarco diciéndose lo mismo que se han dicho mil veces. Un tiempo de descuento fue más bien el tiempo de la marmota -esperemos que remonte con la convivencia-. No es que la competición fuese complicada. Con todo, ganó 'OT', al menos en entretenimiento. O mejor, ganaron los twitteros que comentaban 'OT'. Ahí, como siempre, estuvo lo mejor de la gala. Y es algo que deberían tener en cuenta.

¿Los concursantes? Pues bien, gracias. Cantaron mucho mejor que en otras galas 0, las puestas en escena fueron mucho más solventes y ya tenemos todos a nuestros favoritos, cosa que es de agradecer. Todos han pasado por momentos de pérdida existencial, han sufrido el drama en carnes propias y llegan envueltos de mensajes de optimismo que resultan algo chirriantes. Pero si no eres idealista e inocente a los 18, ¡apaga y vámonos! Prometen dar mucho y el shippeo está en todo lo alto. Y solo llevamos una gala. Madre mía, que diría Adara en otro universo. Por el momento, el hashtag del día lleva siendo trending topic desde primera hora.

¿Qué pasará a partir de ahora? No es que la audiencia tradicional haya acompañado en el estreno de la edición. Nada que no solucionen el tiempo y el directo. ‘OT’ suele empezar con timidez, como le ocurre a ‘MasterChef’, pero remonta con el final. Claro que, para eso, vamos a necesitar a una Amaia. Y encontrar otra no parece sencillo. Por mucho que el casting se haya puesto las pilas.