Todo un confinamiento sin pasar por aquí. ¿Ha ocurrido algo en mi ausencia? Qué complicado esto de retomar como si nada la realidad televisiva sin pensar en lo que nos hemos dejado a lo largo de estos meses. Y eso que hemos tenido una final de 'Supervivientes' entre medias, ¡ahí es nada! Claro que Jorge puede que haya sido un ganador más que justo, pero también tiene todos los puntos para pasar a engrosar la larga lista de otros vencedores de los que, la verdad, nos acordamos poco. Rocío, Ana María o Hugo tenían más méritos en su haber para llevarse el cheque, por mucho que la victoria de Jorge tenga su buena legión de adeptos. ¿Ha sido buen superviviente? Pues sí. ¿Ha sido compañero de los suyos? Pues también. ¿Le hemos escuchado más de un par de veces en el concurso? Bueno, aquí la cosa falla... Pero volvamos a lo que interesa ahora: ¡La casa fuerte! Qué placer, que gustirrinín volver a los realities de verano. Sin duda, mi género favorito.

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Soy de los que atesora todo lo vivido con 'Campamento de verano' o 'Pasaporte a la isla'. El verano es para las convivencias de famosos con ganas de darlo todo en un entorno lleno de piscinas, bañadores y pruebas sin mucho sentido. Vale que el frío brutal que debía hacer ayer en el set de 'La casa fuerte' dejó lo del bañador para otro momento -no sé si me quedo con el castañeo de dientes de María Jesús Ruiz o con los pezones como escarpias de Labrador-, pero la cosa, desde luego, promete. Ya no solo por lo agradecido de tener a Jorge Javier cada semana conduciendo una gala, sino también por lo rendidos que llegan siempre los concursantes de verano. Ni un remilgo, ni una queja -eh, hola Oriana-, nada. Están dispuestos a todo con tal de llenar horas, vídeos y, a poder ser, deluxes. ¡Y menos mal! Tras una edición de 'Supervivientes' compleja, ya tocaba tener por delante este remanso de paz donde Maite Galdeano podrá bailar a sus anchas en un jardín congelado. Anoche la reina de las imitaciones nos demostró poco de su talento pero confiamos en que ya esta noche haya desplegado sus artes.

Entender la mecánica, la verdad, no entendimos mucho. Tanto como los concursantes lo de ponerse las gafas para meterse en el agua esa encharcada. Que si dos grupos, que si unos ganan dinero, que si otros viven en el jardín y se encargan de la limpieza. ¿Cómo asaltan las habitaciones? No tengo una respuesta convincente. Tampoco la necesitamos. Ojalá sea voz en grito y podamos ver a la Galdeano sacando a rastras a Oriana de su cuarto. O rondándola con una de sus sevillanas cual velociraptor en celo. La madre de Sofía Suescun es el plato fuerte de la edición. Por fin, tras muchos años, Mediaset ha dado el paso de volver a confiar en ella tras su paso por 'Gran Hermano'. Como se suelte, cierran el chiringuito. No sería la primera vez. Claro que son varios los que apuntan maneras.

Yola Berrocal Iván González

María Jesús Ruiz tiene en sus manos la posibilidad de hacerse con un nuevo concurso aunque sea sin Tejado de por medio. También su madre, Juani, elegantona en su debut pero con ganas de dejar salir ese carácter que tanto ha marcado a su hija. Yola y Leticia Sabater llegan para darle la pátina de lustre e historia de la televisión. Mientras la ex amiga de los niños se acariciaba sus largas extensiones, Yola dejaba alucinado al personal con su última transformación. Enfundada en un mono de brilli-brilli, podría haber pasado por una extronista más a sus 49 años. ¡Pero cómo puede estar ahora más guapa que nunca! Yola es un ser de luz al que hay que querer. Ojalá no se quede muy fuera del grupo y logre hacer piña. Pese a todo tiene pinta que el sector juvenil, con Fani, Christofer, Barranco o Cristina fácil no se lo van a poner. Qué sobrevalorada está la juventud en estos formatos...

Desde este modesto blog tenemos muchas ganas de 'La casa fuerte'. De no tener que despedirnos de Jorge Javier hasta septiembre, de ver cómo llega Sonsoles al late night -su primera incursión fue todo un éxito y esta no va a ir peor; ¿qué diferencia hay de lidiar con políticos a hacerlo con Oriana?- y de encontrar a una Núria Marín a la que le falta soltarse un poco más. Los nervios el primer día y las complicaciones que se adivinaban en los directos de la casa dejaron a la 'dueña' del baño más famoso de la tele sin el desparpajo al que nos tiene acostumbrados. Nada que no se solucione con un par de días y un poco más de casito de los concursantes. Eso sí, su 'breve de nombre pero grande de Andújar' figura ya entre las opciones que quiero para mi epitafio final.