El tiempo pasa volando, aunque seguro que a Mayte Zaldívar le ha parecido que no lo suficiente. El 13 de agosto la veíamos salir del centro penitenciario de Alhaurín de la Torre con el tercer grado y, cuatro meses después, se anuncia la noticia de que le han concedido la libertad condicional. Aunque fue el pasado 9 de diciembre que el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria número 3 de Andalucía, ubicado en Málaga, confirmaba la decisión, no se hará efectiva hasta el próximo 1 de enero, por lo que a la expareja de Julián Muñoz aún le queda pasar la Navidad y comerse las uvas entre rejas. Un detalle que ya le parecerá insignificante y que le estará haciendo proyectar la imagen de unas navidades perfectas y completas ya para el año que viene, rodeada de sus hijas, sus nietos y su novio, Fernando Marcos, en su domicilio de Las Petunias en San Pedro de Alcántara (Málaga).

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Aunque ya gozaba de un tercer grado en semilibertad desde agosto, su inicio de 2017 va a tener un sabor intenso y durará hasta que se complete la pena de dos años y medio, de los que le restarían alrededor de cuatro meses solamente.

Mayte fue condenada por blanqueo de capitales en el 'caso Malaya' y consiguió en verano el régimen de semilibertad tras haber probado su buena conducta y haber conseguido un trabajo fuera del centro penitenciario. Zaldívar realiza tareas de 'nani' de su nieta remuneradas por su hija Elia.