Agustín Pantoja tiene una nueva misión en Cantora: llevar y traer a Kiko Rivera en coche, ya que el hijo de Isabel se ha quedado sin carné de conducir a causa de los 40.000 euros que tiene acumulados en multas. Así, tito Agustín y su flamante Fiat 500 L rojo -que tan popular se ha hecho porque con él va y viene Isabel Pantoja de la cárcel- acompañaron a Kiko a Los Molares, en Sevilla, concretamente a la casa de los padres de Jessica Bueno, para recoger a Francisquito. El niño podrá volver a ver a su abuela Isabel, quien justamente se encuentra en Cantora disfrutando de su tercer permiso penitenciario.

Jessica Bueno llegó ayer con su hijo procedente de Londres, donde reside junto a su marido, el futbolista del Brenford Jota Peleteiro, con el que espera un hijo. A Jessica ya se le nota la barriguita y se la ve muy feliz con este embarazo.

Kiko Rivera y Jessica Bueno

A quien también vimos muy feliz fue a Kiko Rivera que, en cuanto pudo coger a su hijo en brazos, le cambió la cara: de lo serio que llegó a lucir una sonrisa de oreja a oreja. No es de extrañar que, dados los duros momentos por los que atraviesa Kiko, volver a tener a su hijo es su mayor felicidad. El niño, que cumplirá tres años en noviembre, está muy alto para su edad y es un chaval alegre que permanece ajeno a todos los avatares por los que atraviesa su familia paterna.

Kiko Rivera