Argentina, exmodelo de 39 años y explosiva. Rossana Almeyda saltaba en marzo a las páginas de medio mundo tan solo con un paseo por Miami con el tenista Feliciano López. Un paseo cargado de significado que decía mucho más de lo que estaba realmente pasando de puertas adentro y en el aparente dulce hogar que el tenista había formado con la modelo Alba Carrillo, y cuya guerra nos tiene tan en vilo como las que se libran en 'Juego de tronos'.

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Eso lo hemos sabido ahora. De la misma forma que hemos sabido que lo de Rossana y Feli no fue un flirteo de una noche o el consuelo del héroe que vuelve derrotado a casa (Feliciano acababa de ser eliminado del Open de Miami). Hubo más paseos y momentos compartidos, e incluso el tenista la había presentado a conocidos suyos. Aquella 'pillada' era la punta del iceberg que se había ido formando desde hacía, como mínimo, dos años.

Alba, de cara a la galería, mostró el rostro de amante esposa que confía en su marido, pero ya se le colocó la mosca detrás de la oreja, y Rossana, más que la razón, se convirtió en la gota que colmó el vaso de la modelo. Eso, y la respuesta que recibió Alba de su marido, al preguntarle sobre la despampanante morena del paseo por Miami: "Hago lo que me da la gana" fue el punto de partida a la descomposición de su amor y su felicidad. Se preparaba el terreno para el espectacular destripamiento público de su intimidad nada perfecta.

¿Pero quién es el terremoto Rossana y de dónde ha salido?