La actriz Rosa María Sardá ya descansa en paz. Sus restos mortales salieron ayer viernes a mediodía desde el tanatorio de Sancho de Ávila, en Barcelona, en dirección al cementerio de Montjuïc, donde en el crematorio fue incinerada en la más estricta intimidad.

A consecuencia del estado de alarma (Barcelona está en fase 2), los velatorios y funerales no permiten la presencia de más de 15 personas. Con todo y al margen de la situación excepcional en la que estamos viviendo, Rosa María siempre deseo irse "sin hacer ruido", como había declarado en vida.

Artículo relacionado

La actriz falleció de cáncer linfático el pasado jueves, a los 78 años, dejando desolados a su hijo, Pol Mainat, a sus hermanos Xavier, el más mediático, Santi y Fede, y a muchos de sus amigos, que acudieron a dar el pésame a la familia. Boris Izaguirre, Carlos Latre, Juan Carlos Ortega, Manel Fuentes... e incluso Josep Maria Mainat –exmarido de Rosa María y padre de su único hijo–, y Toni Cruz, ambos componentes del grupo cómico-musical La Trinca y, desde 1987, productores de televisión, fundadores de Gestmusic.

La muerte de Rosa María Sardá ha sido un duro golpe para todos aquellos que la querían y la admiraban. Los reyes de España, Felipe y Letizia, tuvieron un recuerdo para la actriz, así como para el cantante Pau Donés, también fallecido esta semana, durante la visita al Centro de Creación Contemporánea Matadero de Madrid.

Rosa Maria Sardà y Xavier Sardà
Gtres