A su conflictivo y largo divorcio, a Brad Pitt y Angelina Jolie se les ha añadido un nuevo problema. El Château Miraval dejará de permanecer en su memoria como el lugar en el que, en 2014, sellaron su amor en una idílica e íntima ceremonia rodeados por sus hijos, para pasar a ser una auténtica pesadilla.

Según informa el medio galo Libération, la pareja ha sido condenada por la justicia francesa a pagar alrededor de medio millón de euros a Odile Soudant la artista que contrataron para llevar a cabo la remodelación de la mansión. La propiedad de los Pitt-Jolie se encuentra enclavada entre viñedos en el sur de Francia y la pusieron a la venta justo después de que hicieran oficial su proceso de divorcio. Apenas han llegado a ser propietarios de ella ocho años, pues la adquirieron en 2008.

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Este medio millón de multa y que deberán pagar se desglosa en 450.000 euros por impagos a la compañía con la que facturó el trabajo Soudant, y que ahora está en bancarrota, 8.000 euros de honorarios y otros 60.000 por daños a su imagen y a su reputación. Y es que Odile, que trabajó hombro con hombro con el arquitecto Jean Nouvel, está muy indignada pues asegura también al mismo diario que Brad Pitt se habría "apropiado" de su trabajo. De lo que se extrae que la lucha en los tribunales podría prolongarse, esta vez por un nuevo litigio por derechos de autor.

Château Miraval