La llama se le apagó a los 49 años, un 23 de julio de 2014. El cuerpo de Carmina Ordóñez era hallado sin vida en la bañera de su casa. 'La divina' siempre fue consecuente con su vida y la experimentó con intensidad y drama. Desde los hombres que la dejaron huella, como Paquirri, del que dicen que el último sonido que salió de sus labios fue el nombre de Carmen; sus tres hijos, Francisco, Cayetano y Julián; y hasta la pasión por su hermana Belén. Ella vio su trágico futuro: tenía claro que no llegaría a los 50. Y su familia y su círculo íntimo siguen llorando aquel mal augurio que tuvo.

Por esta pasión conque vivió, Carmina fue carne de crónica social. Ordóñez fue protagonista de la época dorada de la prensa rosa, junto a Lola Flores y Rocío Jurado. Sus muertes echaron la llave a aquella etapa, que no volvió jamás. Como enamorada de El Rocío, donde quedarán para la posteridad sus lágrimas y sus fiestas, una parte de sus cenizas fueron esparcidas en las marismas de Doñana. El resto descansan en los otros dos lugares que marcaron su vida: Ronda y Marrakech.