El bailaor Rafel Amargo no tiene pelos en la lengua a la hora de decir lo que piensa de Jesús Quintero, al que considera “muy postizo”. El granadino dice preferir la gente “más natural y normal”.

Las formas excéntricas del comunicador contrastan con la explosividad y espontaneidad de Amargo, pues sabido es el pique que existe entre ambos. “Él es muy flamenco” contestó cuando le preguntaron por la mala racha que Jesús atraviesa, y que ha terminado con un aparatoso accidente que vivió días atrás.