El cantante pasó uno de los peores ratos de su carrera sobre el escenario en su último concierto en San Diego. De repente ¡tuvo una erección! Y era de lo más visible. El mexicano intentó disimular recolocándose sus zona íntima pero el público se dio cuenta del bulto de sus pantalones y se echaron a reír. Luis Miguel se resignó y siguió cantando. Ante todo profesionalidad.