Camilo Blanes sigue apagando fuegos tras la pérdida de su padre, Camilo Sesto, a comienzos de septiembre. Tras la apertura del testamento en la que prefirió no estar presente, el joven cantante se ha enfrentado estos últimos días a diversas acusaciones por tardar un mes en ir a recoger las cenizas de su padre en el tanatorio de San Isidro en Madrid.

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Pero todo tenía una explicación y es que, tal y como reza en un comunicado que han hecho público sus abogados, "el retraso ha sido consecuencia de la inacción de terceras personas". “En cuanto se obtuvo dicha autorización (el 8 de octubre), nuestro cliente procedió a la inmediata recogida de las cenizas de su padre, como ha sido su deseo desde el primer día”, dice el escrito.

Pero no es este el único escollo que el hijo del desaparecido cantante tendrá que salvar para cumplir con las voluntades de su padre. Tal y como ha publicado 'Mujer Hoy' Camilín tendrá que solventar otros dos imprevistos que le traen por la calle de la amargura.

Al parecer Camilo Sesto deseaba que sus restos fueran echados en el río de Alcoy y si no fuera posible "descansar junto a sus padres en su mausoleo", tal y como detalla el testamento. Según el citado medio, ambas cosas están bastante difíciles ya que si por un lado la ley no permite esparcir cenizas en el río por otro el mausuleo fue vendido en 2017 por un familiar del cantante.