Se ha ‘tuneado’ las muletas, una verde y una naranja, se ‘decora’ la rodilla con un pañuelo estampado y luce la mejor de sus sonrisas. Así, positiva como siempre, es como Mercedes Milá ha decidido plantar cara al último contratiempo con que le ha retado la vida: una rotura de meseta tibial agravada con la también rotura del ligamento cruzado de la rodilla –todo ello fruto de un accidente de esquí en Italia– que la llevó a pasar por el quirófano y que la obligará a dedicar una larga temporada a la rehabilitación.

La periodista nos cuenta cómo se encuentra, derrochando buen humor en la librería Mas Bernat de Barcelona, de la que es socia y donde, atenta con sus fans, se niega a fotografiarse con ellos. Y tiene sus motivos.

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