'Masterchef 9' sigue avanzando y su séptima gala ha estado llena de emociones. Los aspirantes han recibido a sus excompañeros, que han luchado con uñas y dientes para ser repescados. Tras una prueba de máxima tensión, María ha sido la elegida para volver a las cocinas del talent culinario.

Artículo relacionado

Hace solo una semana que María entregó su delantal y se ha venido muy arriba con su regreso a las cocinas. "Estoy de nuevo dentro, estoy donde no me tenía que haber ido nunca", ha dicho la manchega con muchísima fuerza y su habitual desparpajado. La expulsión de María fue una de las más comentadas, ya que nadie esperaba su baja tras pinchar en una prueba final. El regusto amargo duró poco.

Unos entran y otros se van. En la séptima gala ha habido nueva expulsión y el elegido por Pepe Rodríguez, Jordi Cruz y Samantha Vallejo-Nágera ha sido Pepe. El último reto de la gala en el que tenía que hacer un postre con un bizcocho de chocolate como protagonista se le ha atragantado y ha perdido la batalla final frente a Amelicious. "Me ha pegado, hay que reconocerlo", ha dicho Pepe, resignado y tomándose la decisión de los chef con deportividad.