Tras el juramento en el Parlamento del rey Felipe I de los belgas, la Familia Real ha regresado al Palacio, desde donde ha saludado a la multitud monárquica que se agolpaba en sus jardines para dar la bienvenida al nuevo rey.

Entre gestos de amor y complicidad, el rey Felipe I y la reina Matilde de los belgas, han querido agradecer a su pueblo las muestras de afecto y apoyo que han recibido estos últimos días.