Un elemento minúsculo, pero 'terriblemente' poderoso ha puesto en jaque a la reina Letizia. Otra vez, aunque no de forma tan seria como en esta últimas semanas. Por si fuera poco, ha conseguido también eclipsar la declaración de intenciones de la monarca con sus dos estrenos de la noche. Y es que Doña Letizia estrenaba la espectacular 'tiara Cartier', una de las joyas favoritas de Doña Sofía y que perteneció a la reina Victoria Eugenia. Asimismo, ha incorporado a su armario una nueva firma, la de Ana Locking. Precisamente ha sido el sugerente y favorecedor vestido de la diseñadora toledana el que le ha puesto en una incómoda situación durante la cena de gala ofrecida este lunes en honor del presidente de Portugal, Marcelo Rebelo. Concretamente, el botón de cierre situado en su espalda.

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Los comensales se encontraban en pleno brindis cuando Doña Letizia empezaba a notar que algo no iba bien con su vestido. Y, efectivamente, el botón situado en la parte superior de su espalda se desabrochaba. Muy disimuladamente intentaba sortear el problema; sin embargo, percatándose quizás que no iba a poder sin hacer un gesto forzado y extraño, decidía pedir ayuda. Una vez sentada, llamaba discretamente a una camarera y le pedía que le abrochara el corchete juguetón. Su ayuda era providencial y Doña Letizia podía continuar tranquilamente con la velada y sin ningún contratiempo más. Seguro que por su mente se cruzaría el pensamiento de que ojalá todos los problemas (y polémicas) se solucionaran abrochando un botón.

El percance de Doña Letizia