Si Shia LaBeouf no existiera, habría que inventarlo. El actor hace tiempo que prefiere ser conocido por sus performances que por sus pelis. Se ha convertido en un artista que entiende el arte de una manera muy particular. Por ejemplo, él ve arte en encerrarse en un ascensor 24 horas. Y pasarse el día entero subiendo y bajando, y subiendo otra vez… ese ha sido su último show. Ha tenido lugar en Oxford y el joven invitaba a todos aquellos que estuvieran por la zona a montarse con él en el elevador. ¡Hasta dio con la horma de su zapato! LaBeouf se topó con un estudiante que le suplicaba que le pegara, que le diera un puñetazo bien fuerte (él ha tenido algún que otro conflicto por haberse metido en peleas), algo a lo que el actor, en principio, se negó. Y decimos en principio porque al final acabó haciéndolo, ¿por qué? Pues porque el joven también era otro artista ¡claro, ahora todo encaja! El chico le confesó que él también hacía performances, por lo que necesitaba que le atizara, así que Shia, que por amor al arte haría cualquier cosa, ZASCA le arreó sin remilgo. Estos artistas cómo están de entregados a su causa.

Antes de este encierro voluntario, hizo algo parecido en un cine. En la pantalla se proyectaron una tras otra las películas de LaBeouf. Él no podía abandonar la sala durante el tiempo que durase la proyección. Fueron muchas horas de ‘Transformers’, ‘Los Ángeles de Charlie al límite’ o de ‘Ninfomaniac’, las que tuvo que aguantar. Durmió en la sala, comió en la sala, se rió, se desesperó y todo fue grabado.

¿Qué será lo próximo? De él nos esperaríamos cualquier cosa, pero ya puestos proponemos una: un encierro en GH VIP, y a ver si lleva distracción a la casa.

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