A pesar de que Karlos Arguiñano se considera todo un afortunado pues, a sus 73 años la salud le acompaña, sus negocios marchan viento en popa y su familia sigue tan unida como siempre, una preocupación le impide ser del todo feliz. Su pareja desde hace tantos lustros, Luisi, no atraviesa el mejor estado anímico posible. María Luisa Ameztoy, la capitana de la familia, como él la considera, lo está pasando realmente mal por la pandemia.

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La dura confesión de Karlos Arguiñano sobre su mujer: "No sale de casa por la pena"

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“Luisi, mi mujer, no sale de casa por la pena”, desveló en ‘Dos Parejas y un Destino’, el programa de TVE en el que participó hace unos meses. La ‘jefa’ se ha tomado muy en serio esta situación sanitaria, y procura exponerse lo menos posible; de hecho, le preocupaba que su marido hiciera una vida más o menos normal, “me dice, ‘tú sales mucho’”, contó en el programa de la cadena pública. Y es que tanto a uno como a otro la pandemia provocada por el Covid-19 se les está haciendo insoportablemente larga, “esta historia está siendo dura de verdad”. Tanto miedo tenían, que ni se atrevían a ver a sus nietos, lo que más quieren, por temor a sufrir un contagio.

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'El Hormiguero': Karlos Arguiñano habla sobre la muerte de dos de sus hijos

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Y cuando Karlos Arguiñano y María Luisa hablan de historias duras, bien saben lo que dicen, porque su vida, a pesar de haber estado plagada de alegrías y amor, también ha estado repleta de retos, algunos durísimos, como la pérdida de dos de sus hijos. “Con siete meses se nos murieron los dos niños. Nacieron muertos. Y mi mujer lloraba y lloraba”, contó el cocinero y empresario. Afortunadamente, pudieron hacer realidad su sueño de tener una gran y unidísima familia. Los Arguiñano Ameztoy son siete y muchos de ellos se dedican al negocio familiar de premiar las papilas gustativas de sus comensales.

Largas horas de trabajo en el restaurante y en el hotel que fundaron, solventar deudas, conciliar profesión y vida familiar, digerir la fama… no han sido pocos los retos a los que Karlos ha hecho frente a lo largo de estos 73 años de vida, por suerte, tenía a su lado a algo más que una capitana, su estrella polar, una guía jamás ha permitido que se pierda. Ahora que ella atraviesa una época complicada le toca a él ser su norte.