En plena promoción de su nuevo disco, Alejandro Sanz ha vuelto a 'El Hormiguero'. El artista le reconoció a Pablo Motos que empezó a componer durante el confinamiento pero se bloqueó y no supo seguir adelante hasta que no se sentó con la única compañía de su guitarra de siempre, esa que le compró su padre siendo solo un niño.

Alejandro Sanz ha mantenido una divertida charla con Pablo Motos donde ha sacado a la luz infinidad de anécdotas. Entre todas, ha llamado especialmente la atención el vínculo especial que guarda con Karlos Arguiñano.

Artículo recomendado

'El Hormiguero': Alejandro Sanz, muy claro con Pablo Motos: "No puedo contigo"

'El Hormiguero': Alejandro Sanz, muy claro con Pablo Motos: "No puedo contigo"

El cantante, que el próximo sábado cumplirá 53 años, ha reconocido que antes de comenzar con la producción del disco hacía dos horas de deporte diarios, y durante esa rutina de ejercicios el popular chef le hacía compañía: "Yo entreno y me pongo a hacer pesas y para no fagocitarme me pongo Arguiñano", contaba dejando de una pieza al presentador. "Yo estoy levantando pesas y él está pues con unos ajitos, unas cebolletas... Me hace mucha compañía", bromeaba dejando entrever que es un tiempo para él en el que necesita calma y sosiego.

Alejandro Sanz

Alejandro Sanz en 'El Hormiguero'

Atresmedia

Karlos Arguiñano tendrá la oportunidad de reaccionar a este "secreto" de Alejandro Sanz del que es claro protagonista muy pronto porque el próximo jueves, 16 de diciembre, también visitará el plató de 'El Hormiguero'.

La manía de Alejandro Sanz sobre los escenarios

Pablo Motos se interesaba por conocer la razón por la que el artista se coloca esparadrapo en las manos durante sus conciertos y Alejandro no ha tenido reparos en explicar la razón: "Yo tocaba un cajón, me hacía daño tocándolo, un día me puse los esparadrapos y sentí que me daba suerte. Ahora lo he convertido en un ritual y ya no puedo salir sin los esparadrapos", ha comentado.