Karlos Arguiñano ha confesado en una entrevista a la revista ‘Pronto’ que ha donado médula ósea a su hermana como parte del tratamiento contra la leucemia que sufre. Aunque en televisión se dedique a animar a la gente a ponerse frente a unos fogones con una sonrisa, el chef vasto de 73 años ha reconocido que estos meses no han sido nada fáciles para él. Así, su hermana Loinaz ha recaído de su enfermedad y él la ha ayudado con su tratamiento.

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“Mira, esta semana le he donado médula, que tiene leucemia. Ya lo hice hace 15 años pero ahora ha tenido un bajón”, ha asegurado antes de explicar que le piden una gran cantidad de análisis para ello, que han demostrado que el cocinero tiene una salud de hierro: “A mí el médico me dijo: ‘Karlos, sigue haciendo la vida que haces, porque estás de puta madre’. ¿Y eso gracias a qué? Al estilo de vida y la alimentación”.

Además de confesar la recaída de su hermana y su ayuda para superarla, Karlos Arguiñano ha compartido lo difícil que se ha hecho la pandemia en su casa ya que, mientras él lo ha llevado con optimismo, su mujer, Maria Luisa, ha sufrido mucho más y ha extremado al máximo las precauciones. “Mi mujer ha estado meses sin salir de casa. La suerte es que no vivimos en un piso, sino en el campo y ha podido pasear porque tenemos huelga, gallinero, animales”, ha explicado.

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“Ha estado muy agobiada porque cuando tienes siete hijos y once nietos, te preocupas. Ella temía que la pandemia pillase a más de uno, pero por suerte a nadie de la familia nos ha tocado de momento”, ha asegurado el chef sobre la pandemia, de la que también habló el pasado marzo en el programa ‘Dos parejas y un destino’: “Se nos está haciendo muy largo, esta historia está siendo dura de verdad. Luisi no sale de casa por la pena”.