El exalcalde de Marbella, Julián Muñoz, ha salido de la prisión de Alhaurín de la Torre, donde cumplía condena. Éste supone su primer permiso, después de tres años cumpliendo condena por cohecho, malversación de caudales públicos y blanqueo de capitales, y tras haberle sido concedido el tercer grado por "enfermedad muy grave y padecimiento incurable".

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Eran sobre las cuatro de la tarde cuando aparecía la figura de Muñoz en la puerta del recinto penitenciario. Sus hijas, Elia y Eloísa, esperaban para recogerle. Una nube de periodistas se ha abalanzando sobre él para recoger sus primeras declaraciones. "Ahora solo aspiro a curarme y a vivir la vida con mis hijas y mis nietos", eran sus primeras palabras. Es evidente que el encierro ha hecho mella en su salud y en su visión de la vida y, cuando se le ha preguntado por Isabel Pantoja ha dicho: "estoy fatigado. Mi vida pasada es mi vida pasada y mi vida ahora es salir de la cárcel y estar en paz".

"Ha sido duro", confesaba el exedil pronunciando con intensidad cada palabra, "es duro de cojones". Y antes de dar por acabado el encuentro con la prensa ha aprovechado para lanzar este consejo: "Vivid vuestra vida con vuestra gente. Lo demás es cuento".

Un empeoramiento de su diabetes y los problemas coronarios que arrastra el exmarido de Maite Zaldívar, quien también cumple condena en la misma institución penitenciaria, han sido las causas que han precipitado la concesión del tercer grado. En principio, a Julián se le aplicará en modalidad de fin de semana por lo que tendrá que volver a prisión el próximo lunes 4 de abril.