Josep Maria Mainat había prometido a los periodistas apostados a las puertas de la Ciutat de la Justícia, en Barcelona, que al término de la vista hablaría con ellos. Y ha cumplido.

Bastante afectado, estado que trataba de disimular con alguna nota de humor, el productor televisivo respondió a todas las preguntas que le realizaron, teniendo incluso palabras de compasión hacia Ángela, la mujer con la que ha compartido su vida en los últimos ocho años y con la que tiene dos hijos, pero que, según la demanda, trató, presuntamente, de asesinarlo en la noche del 22 al 23 de junio inyectándole dosis muy altas de insulina, lo que le habría provocado un coma diabético.

Si quiere oír las declaraciones de Josep Maria Mainat, que declaró ante el juez como testigo, pues la denuncia la puso su hijo, Pol Mainat, dale al play.