Si ya era un reconocido actor y director de cine, Jordi Mollà es ahora un reconocido pintor. Ha expuesto su colección de cuadros, que son autorretros, en una galería de arte de Marbella, donde sus obras han empezado a recibir la atención de aficionados y coleccionistas.

Mollà, que lleva la pasión por la pintura desde hace años, ha contado que diez de sus cuadros se los ha vendido a su amigo, el actor Johnny Depp. Y es que el actor se ha hecho un hueco en Estados Unidos, por eso
vive a caballo, cruzando el charco constantemente. Allí le ofrecieron participar en la última temporada de «Perdidos», que descartó para poder interpretar a Jaime Gil de Biedma en 'El cónsul de Sodoma'. 

Al parecer, Eugenia Martínez de Irujo también posee un par de obras de Mollà, con quien compartió mesa y mantel en la Gala Starlite que se celebró el sábado pasado en Marbella.