Tras la ceremonia de boda religiosa y un breve recorrido en tres grandes barcos por la bahía de Estocolmo, los 450 invitados –más distendidos gracias al champán y a la conversación– se han dirigido a Drottningholm para la cena de gala y el baile posterior.

En su recorrido, nos han regalado unas simpáticas instantáneas con un precioso fondo con luz de atardecer escandinavo. PUEDES VERLAS AQUÍ