Con la llegada del otoño, toca renovar los armarios. Si se puede. Y la baronesa Thyssen, puede, por mucho que asegure que a ella también le ha pegado duro la crisis.

En su afán por reactivar la economía nacional, Carmen Cervera acudió ayer a varias boutiques madrileñas donde se estuvo probando ante la atenta mirada de una pareja de amigos algunos trajes de chaqueta y pantalón –nos consta que se compró uno de ellos– y la vigilancia de los fotógrafos, que también pudieron apreciar qué tal le sentaban las distintas opciones a la baronesa.