María Teresa Campos se sometió el lunes a una operación en la que extirparon la vesícula, y de esta manera acabar con futuros cólicos biliares, por lo que pasará el día relajada en casa, y rodeada de los suyos. Su hija Terelu ha avanzado que aún está algo débil, y tiene que guardar reposo. Puede que algunas de las amistades más íntimas de la presentadora se acerquen a estar con ella en una fecha tan señalada.