Como Carlos Baute dice, ahora llega el “desenlace”. Después de ocho meses de espera solo queda uno más para que él y su mujer Astrid Klisans puedan conocer a su primer hijo. Eso sí, no van a ser unas semanas fáciles, pues ya notan el estrés que supone traer al mundo a un nuevo ser. Tienen que dejarlo todo preparado antes de que se produzca el alumbramiento, por lo que viven en un ajetreo constante. Pero mejor que nos lo cuente el propio Baute al que la barriguita de embarazado no le sienta nada mal…