Ya son demasiados los meses que Charlene de Mónaco lleva lejos de casa. Desde el inicio de su aventura africana, hace prácticamente un año, la princesa únicamente ha pisado el Principado para volar desde allí al retiro en Suiza en el que se encuentra desde el pasado mes de noviembre.

Artículo recomendado

La verdadera relación entre los Wittstock, familia de la princesa Charlene, y los Grimaldi

La verdadera relación entre los Wittstock, familia de la princesa Charlene, y los Grimaldi

Además del príncipe Alberto y los mellizos Jacques y Gabriella, en Mónaco también los Wittstock esperan impacientes el regreso de Charlene. Ellos entraron en el Principado una vez la exnadadora contrajo matrimonio, y desde entonces han cambiado su vida además de convertirse en el mejor apoyo para ella.

Charlene de Mónaco y Gareth Wittstock
Gtres

Así, tanto Sean y Gareth han ido ocupando un lugar privilegiado en Mónaco, una posición que se tambalea si su hermana no regresa lo antes posible a sus funciones como princesa monegasca, esas que lleva más de un año sin atender. Han sido precisamente ellos los encargados de dar información durante los últimos meses sobre el estado de Charlene en África. En concreto, Chantelle Wittstock (esposa de Sean), fue la encargada de comunicar a los medios las novedades sobre su cuñada, haciéndole compañía durante su larga estancia en Sudárica.

Alberto y Estefanía de Mónaco, y Gareth Wittstock
Fondation Princesse Charlène de Monaco

Por su parte, Gareth lleva meses al mando de la Fondation Princesse Charlène de Monaco, compaginando el cargo con la organización de las diferentes citas deportivas que la fundación lleva a cabo, y coincidiendo en muchas ocasiones con su cuñado, el príncipe Alberto, y las hermanas de este.

Una posición que a ninguno de los hermanos les compensa perder, ya que gracias a ella han mejorado con creces tanto sus ganancias como sus relaciones públicas. Charlene debe regresar al Principado, y para ellos debe hacerlo de manera urgente.