La condena a diez meses de prisión que Ernesto de Hannover escuchaba hace unos días suponía un punto de inflexión en su polémica trayectoria en la que ha protagonizado diferentes altercados. La Corte Regional de Wels en Austria le ha otorgado el beneplácito de cumplir su condena en régimen de libertad condicional, siempre y cuando cumpla una serie de requisitos impuestos. La sentencia aún no es efectiva debido a la apelación del príncipe alemán.

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Además de la prohibición de beber alcohol durante estos diez meses, el jefe de la Casa Hannover tampoco podrá regresar al pabellón de caza de Grünau mi Almta, en Austria, donde residía hasta la fecha y escenario de los altercados ocurridos el pasado verano. "¡Imposible! Vivo allí desde hace 50 años", protestó el príncipe alemán. Unas quejas que no fueron admitidas por el Tribunal.

Ernesto de Hannover

Ernesto de Hannover entrando en la Corte Regional de Wels en Austria antes de ser condenado.

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Así es que Ernesto de Hannover se encuentra en la tesitura de dónde vivir durante este periodo para poder cumplir su condena de la manera más cómoda y efectiva. Como aún marido de la princesa Carolina de Mónaco, el alemán podría estar barajando la posibilidad de regresar al Principado ya que aún mantiene allí su villa conyugal.

Cuando, mientras se sucedía el reciente juicio en Austria, se le preguntó a Ernesto de Hannover si seguía casado, no faltaron las palabras de efusividad. "¡Sí!", contestó el nombre en su única muestra de alegría del día que fue condenado.

Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover

Carolina de Mónaco y Ernesto de Hannover aún permanecen casados.

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Todo apunta a que por el momento el padre de Alexandra de Hannover esperará a ver la resolución de su apelación y, en caso de que se mantenga su condena, podría plantearse la idea de un acercamiento amistoso a Carolina para volver a fijar su residencia en Mónaco, por al menos tres años.

Por su parte, la princesa no se ha separado de Ernesto ya que su condición de consorte del jefe de la Casa de Hannover, la dinastía reinante en Reino Unido hasta la muerte de la reina Victoria, le dejó la puerta abierta en la corte de Europa cuando en 2005 pasó de ser la hija del Príncipe de Mónaco a ser solo su hermana. Esto se suma a que los intereses de la Casa de Hannover, que son también los de su hija Alexandra.