Quedan semanas (o incluso días) para que Charlene de Mónaco regrese a casa. El Principado espera con ansia su llegada después de más de medio año con la princesa a miles de kilómetros de distancia. Una espera que, además de a sus fieles seguidores, se le está haciendo muy dura al príncipe Alberto y sus mellizos Jacques y Gabriella.

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La grave infección otorrinolaringológica que Charlene ha contraído durante su misión contra la caza furtiva de rinocerontes ha provocado que haya sido intervenida hasta en tres ocasiones, una dolencia que tampoco le permite volar a casa de vuelta. Una retención forzosa en su país natal que ha desatado los rumores de la mayor crisis en su matrimonio. La princesa se ha perdido su décimo aniversario, varias galas importantes en Mónaco, así como el verano con sus hijos.

Charlene de Mónaco
Instagram HSH Princess Charlene

Ante todo ello, la sudafricana ha enviado muchos mensajes e imágenes con los que ha pretendido aliviar estas conjeturas y mostrarse más cerca de su familia, aunque sea en la distancia. Por su parte, el soberano Alberto también se ha pronunciado, aunque lo haya hecho en menor medida. "No se fue porque estuviera enfadada conmigo o con alguien más. Se fue a Sudáfrica para comprobar el trabajo de su fundación allí y para pasar algo de tiempo con su hermano y sus amigos", explicó recientemente.

Alberto y Charlene de Mónaco
Instagram HSH Princess Charlene

"Se suponía que iba a ser una estancia de una semana larga, máximo diez días, y todavía sigue allí a causa de su infección y de todas las complicaciones médicas que han surgido", declaraba haciendo entender que no ha sido un exilio voluntario, sino forzoso.

La infección de Charlene de Mónaco ha tenido lugar después de que la princesa se sometiera a un levantamiento de senos nasales y un injerto óseo para prepararse para los implantes dentales. Una intervención que se ha complicado debido a que la presión de sus oídos no se ha igualado desde entonces, lo que no le permite volar. Por el momento, parece que los dolores van remitiendo y que la exnadadora "está mejor". Así lo ha declarado su marido, a la espera de poder reunirse con ella lo antes posible en casa.