La vida de Ernesto de Hannover no deja de sorprender. El aún marido de la princesa Carolina de Mónaco ha pasado parte del verano en una prestigiosa clínica de rehabilitación en la que, lejos de cumplir a rajatabla su proceso, también ha protagonizado algún escándalo escapándose a Ibiza de fiesta con sus amigos.

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Ya casi nada es atípico en el día a día del jefe de la Casa Hannover, que mientras se mete en todo tipo de líos y altercados que le han llevado a una condena de varios meses de prisión (en régimen de libertad condicional) mantiene un intenso duelo con su hijo Ernesto que pronto podría llegar a su fin.

Ernesto de Hannover

Ernesto de Hannover podría entrar en prisión debido a los altercados protagonizados durante el verano 2020.

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El juicio que padre e hijo tienen pendiente desde hace meses tendrá lugar el próximo 25 de noviembre en el Tribunal Regional de Hannover, suceso que hará que Ernesto regrese a casa tras una larga temporada viviendo en Austria. Esta primera audiencia hará que ambos vuelvan a verse las caras después de la demanda de cinco millones de euros que interpuso para reclamar a su primogénito varias propiedades y otros objetos personales.

El origen de esta discusión viene por una donación de varias propiedades que el príncipe alemán le hizo a su hijo como heredero de la Casa Güelfa, entre las que se encuentra el espectacular castillo de Marienburg, que cuenta con unos gastos de manutención y reforma (más de 27 millones de euros) que el propio Ernesto jr. se ha negado a asumir. Por este motivo, quiso desprenderse de ella por la cantidad simbólica de un euro, algo que enfureció enormemente a su progenitor.

Ernesto de Hannover

Ernesto de Hannover permanece cumpliendo condena con libertad condicional en Salzburgo.

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En la donación también constaban el dominio de Calenberg, que transfirió a su hijo en 2004, y el palacio principesco de Herrenhausen, la actual residencia de su hijo junto a su mujer Ekaterina, y sus tres hijos, por lo que su devolución es más que complicada.

Se estima que los costes del proceso alcanzarán los 600.000 euros, una suma por la cual el príncipe Ernesto ha tenido que endeudarse con una empresa dedicada al comercio, adquisición y ejecución de de reclamaciones en el país y en el extranjero, arriesgando así su patrimonio familiar. En caso de que ganara, la entidad se quedaría parte del histórico patrimonio de la Casa Hannover.