Continúan las polémicas para Charlene de Mónaco. En el halo de misterio sobre su ausencia ahora ya que ha regresado al Principado y únicamente se ha dejado ver en un posado preparado por las fiestas de Pascua, un nuevo tachón negro aparece en su círculo cercano.

Artículo recomendado

Las claves del posado de Charlene: desde su nuevo peinado hasta la cita que nunca se pierde

Las claves del posado de Charlene: desde su nuevo peinado hasta la cita que nunca se pierde

En concreto se trata de un asunto que concierne al padre William McCandless, su asesor más cercano y confesor personal durante años, acusado de un delito de pornografía infantil en Estados Unidos por el que se enfrenta a una posible condena de 60 años de prisión.

Charlene de Mónaco
Gtres

El religioso lleva años siendo una figura indispensable en el Principado de Mónaco, asesor de la sudafricana, testigo del nacimiento de sus dos hijos e incluso el responsable de casar a su hermano Gareth en su boda monegasca. El padre William ha seguido la vida y todos los acontecimientos importantes de los Grimaldi desde que Charlene se convirtió en princesa, por lo que en esta acusación muchas miradas apuntan a la exnadadora y a su marido, el príncipe Alberto.

A día de hoy, el sacerdote se encuentra en arresto domiciliario en Filadelfia y en espera del juicio que se espera que tenga lugar el próximo mes de junio. Está acusado de descargar miles de fotografías de pornografía infantil y llevarlas de Mónaco a Estados Unidos. Sin lugar a dudas, una mala compañía para la princesa que, en este caso, ha vuelto a tomar una mala decisión escogiendo a su persona de máxima confianza.