Los recientes disturbios ocasionados en Estados Unidos no han dejado indiferente al príncipe Alberto de Mónaco. El soberano monegasco se ha mostrado conmocionado tras observar "con incredulidad" algunas de las escenas que han tenido lugar en las inmediaciones del Capitolio.

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Así lo ha informado la revista People. "Mi reacción inmediata fue de sorpresa", ha confesado el esposo de la princesa Charlene. "Pero también enojo por cómo pudo haber sucedido esto y cómo ha sido impulsado por el presidente Trump".

Alberto de Mónaco
Gtres

Cabe recordar la estrecha y especial conexión que Alberto de Mónaco tiene con el país ya que su madre, la icónica Grace Kelly, nació en Pensilvania. "Esta no es la América que conozco, aquella en la que crecí y en la que fui a la escuela", ha manifestado ante el citado medio.

"Es un gran cambio de mentalidad y un cambio de valores. Este enorme apego a estas teorías, este seguimiento ciego de alguien que claramente no está bien, que está delirando. Me preocupa cómo llegamos a este punto".

Alberto de Mónaco
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Pero la preocupación del soberano no es una novedad. Antes de que Donald Trump fuera proclamado Presidente de los Estados Unidos, el hermano de la princesa Carolina ya mostraba su inquietud ante la situación. "Hace meses sentí que no importa cómo fueran las elecciones, habría grandes problemas. Es un momento muy oscuro, no solo en Estados Unidos, sino en la historia mundial contemporánea: un presidente todavía en el cargo que provocó directa e indirectamente tal levantamiento. Estoy de acuerdo con quienes han dicho que el presidente Trump debe rendir cuentas".

Unas palabras de lo más rotundas que muestras que Alberto de Mónaco no tiene miedo a pronunciar públicamente su postura ante la situación de Estados Unidos, asegurando que está convencido de que pasará una larga temporada antes de que el país se pueda recuperar del todo. "Es probable que sea el trabajo de una generación que intenta unirse, recuperar los valores fundamentales de la decencia y restaurar el cumplimiento de las reglas que se aplican a cualquier país que respete la ley", ha confesado.